
No se puede asegurar con certeza cuando
comienza en Sª Mª de Paradela esta forma de celebrar la Pascua de un modo
tan peculiar y singular, pero lo que sí se puede afirmar es que el origen
de esta tradición se fija en el siglo XVIII, puesto que hay indicios suficientes y
claros como para tomar como punto de partida esta fecha. Uno de los datos
más importantes con los que cuenta la Cofradía de Semana Santa y Pascua, a
parte de contar con las veraces versiones de las personas mayores, que
aseguran haber vivido desde siempre esta fiesta, y no solo ellos, sino
también sus padres y abuelos, pero quizás lo que marca los comienzos de
esta celebración, es una talla de Jesús que data de comienzos de 1800.
Esta talla articulada, fue comprada
para poder representar el Desenclavo de nuestro Señor Jesucristo, y
que según cuentan los escritos históricos que posee la Cofradía en su
archivo, el cura era el encargado de marcar los pasos y mientras contaba a
la gente las penurias y dolores que pasó Cristo, unas personas iban
bajando la imagen a medida que el cura seguía las sagradas escrituras. La
representación del desenclavo, se celebraba en el interior de la iglesia parroquial. Hoy
en día,
aún se puede comprobar que esto era cierto, pues todavía se conservan
tanto el hoyo insertado en el
suelo del altar principal, lugar en el que se colocaba la cruz, como los
ganchos necesarios para sujetar la cruz en la que se colgaba el Cristo
articulado, situados estos en el arco del altar principal.
Posteriormente, a comienzos del
siglo XX, es cuando la Semana Santa de Sª Mª de Paradela, da un giro
radical a sus orígenes, y se comienza a representar al aire libre, la
última cena de Jesús con sus discípulos, aunque no deja de seguir
escenificándose el desenclavo en el interior de la iglesia parroquial.
Poco a poco la Pascua de Paradela va cogiendo peso y cada vez son más las
personas que se acercan a Sª Mª de Paradela por estas fechas, porque nadie
quiere perderse tal acontecimiento. Tal es la cantidad de gente que se
acerca a Paradela, que la organización por aquel entonces, sigue innovando
y aumenta a la escenificación la representación también al aire libre del
domingo de resurrección, muy conocido como el
Encuentro de Paradela.
Con la intención de seguir mejorando, es entonces por el año 1940, cuando la semana santa y pascua viviente
de Paradela, adquiere un nuevo auge y sigue incorporando escenificaciones.
Se comienza a representar, siempre al aire libre, el juicio de Jesús,
donde comienzan a tener un papel importante las poesías que se recitan en
los momentos más duros de la escenificación. El desenclavo sigue
haciéndose en el interior de la iglesia parroquial. Van pasando los años,
y las mejoras son notables, con el paso de los tiempos, toma un apogeo
importante con la entrada en la organización de la fiesta de personas
como: Manuel Ricoy, Manuel Moraña, Antonio Vázquez, Aníbal Moraña… pues
estas personas trabajan muy a fondo todos los aspectos de la fiesta, tanto
el aspecto litúrgico como el artístico. Pero sin duda la persona que ha
marcado un antes y un después en esta bella celebración, ha sido José
Caramés. Con él, la fiesta crece y además las escenificaciones toman una
recreación artística llena de realismo, se vive un buen momento en la
celebración de esta fiesta, pues la comisión cuenta con muchas ayudas y
todos quieren colaborar en las escenificaciones, sin olvidar los trabajos
que pasaba para recaudar los distintos productos agrícolas que luego
serían pujados y con ese dinero se realizaba la fiesta.
Los años pasan y las gentes van
cambiando, pero los orígenes siguen manteniéndose intactos desde sus
principios. Aunque con el paso de los años, los tiempos van pidiendo
cambios en las maneras de interpretar, en los vestuarios, en los
escenarios, y la persona que más impulsa este importantísimo cambio es sin
duda alguna Fernando Oubiña González. Por aquel entonces, Fernando
comienza a representar el papel de Jesús en la escenificación de la Pasión
de nuestro Señor, y con él comienzan una serie de cambios muy
significativos y muy a tener en cuenta en la historia de la Semana Santa
de Paradela. Ahora todos los actos se celebran al aire libre, también se
traslada el desenclavo al exterior de la iglesia y desde entonces la
representación crece y crece en todos los aspectos, adquiriendo un logro
importantísimo en la reproducción artística de todos los pasajes bíblicos.
Esta celebración ha contado siempre contando con la inestimable colaboración del
cura párroco D. José Barreiro en el aspecto litúrgico. Pero uno de los
logros más importantes que ha conseguido la Semana Santa de Paradela es en
el año 1992, se constituye la Cofradía de Semana Santa y Pascua de Sª Mª
de Paradela, se traslada el lugar de la crucifixión al Monte de A Croa,
un lugar exacto para la reproducción de este pasaje. Estas dos cosas hacen
que la Pascua de Paradela comience un crecimiento inaudito hasta entonces,
puesto que el vía crucis y el lugar de la crucifixión de Jesús, son
momentos impresionantes que cobran un mayor auge debido al lugar de la
representación.
Actualmente son muchas las personas
que trabajan para que la Semana Santa y Pascua viviente de Sª Mª de
Paradela, sea una de las más laureadas y conocidas de toda la comarca.
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